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El Conocedor y Lo Conocido


By dhammadinna - Posted on 26 October 2009

Por el Venerable U Silananda-Traducción al Español por Enid Pacheco-Edición por Alina Morales Troncoso

Día de Retiro Mayo 2 de 1998

Venerable U SilanandaEsta vez les explicaré también un pasaje de este libro. Éste es una colección de extractos del libro de Mahasi Sayadaw. El nombre del extracto es “El Conocedor y Lo Conocido”. Así que hice una nueva traducción para apegarme más al original en birmano. Es del libro “Hacia el Nibbāna vía El Noble Óctuple Sendero”. En el libro "Hacia Nibbāna vía El Noble Óctuple Sendero", en un punto Sayadaw escribió:

 “Cuando la concentración del practicante de Vipassanā se hace fuerte, el recto pensamiento dirige su mente de modo que conoce correctamente el objeto en el cual la mente está concentrada. Siguiendo esa dirección, el factor de Recta Visión conoce el objeto directamente. ¿Cómo conoce él?

Al principio de la etapa donde la concentración se hace lo suficientemente fuerte como para que desaparezcan los impedimentos mentales, cuando la pureza de la mente comienza a surgir, uno llega a conocer o ver claramente la materia que es observada y la mente que observa. Cuando uno anota 'afuera', uno sabe claramente que lo que se expande es una cosa y el que anota es otra cosa. Cuando uno observa “adentro”, uno sabe que lo que se contrae es una cosa y el que anota es otra cosa. De la misma manera, cuando caminamos, anotamos 'levantando', 'pisando', 'bajando' y uno sabe claramente que lo que es anotado es una cosa y el que anota es otra cosa. De esta forma uno conoce claramente la materia que es conocida y la mente que anota.  Ese conocimiento no es por imaginación sino un entendimiento diferente y claro surgido sólo por observar, sin imaginar”.

Aquí Sayadaw describió cómo un meditador llega a ver la mente y la materia claramente. Cuando uno practica meditación Vipassanā uno hace anotaciones de los objetos o uno trata de estar atento a los objetos. El propósito es entender plenamente estos objetos o es para el pleno entendimiento de los objetos. Cuando uno anota el afuera o adentro, es para entender plenamente el movimiento de expansión y el movimiento de contracción del abdomen. Cuando uno observa el dolor de nuevo, no es para librarse del dolor que uno hace anotaciones sino para entender ese dolor plenamente.

Para el pleno entendimiento de los objetos uno trata de estar atento a esos objetos o uno hace anotaciones de esos objetos. El pleno entendimiento significa entender lo que ellos son, entender que son impermanentes, insatisfactorios e insubstanciales. El pleno entendimiento también incluye la remoción o el abandono de las concepciones erróneas con respecto a ese objeto. Eso es lo que llamamos pleno entendimiento. Me parece que hablé sobre esto una vez en uno de los retiros. Cuando uno practica meditación Vipassanā por primera vez, uno trata de estar atento al objeto en el momento presente. Pero al principio su mente puede no estar en el objeto de meditación solamente, su mente puede vagar aquí y allá con cierta frecuencia. Esto se debe a que su concentración es débil, su concentración no es fuerte todavía.

Así que uno no puede mantener su mente donde uno quiere que esté sino que va aquí y allá.
Pero con perseverancia y paciencia uno continúa y llega el momento en que su mente sólo estará en el objeto de meditación. O si aún persiste la dispersión uno puede pararla inmediatamente. Uno no se distraerá con esa dispersión por más de diez o treinta segundos, por lo que uno podrá pararla inmediatamente. O quizás pueda pararla antes de que surja. Esto es posible con la práctica. Cuando su mente puede permanecer en el objeto de meditación la mayoría del tiempo, se dice que su mente ha obtenido concentración.

Cada objeto se nos presenta a través de las seis puertas de los sentidos, del cual uno puede hacer anotaciones o estar atento a él. Aunque puede haber varios objetos en diferentes momentos, la atención o concentración siempre está presente. Tenemos así el objeto A, luego la atención del objeto A, el objeto B, luego la atención del objeto B, el objeto C, luego la atención del objeto C. La atención siempre está presente en la mente aún cuando los objetos puedan variar en diferentes momentos. Eso significa que la atención y la concentración siempre existen en todo momento. Cuando la mente puede estar en el objeto principal, entonces se dice que uno ha obtenido lo que se llama concentración momentánea. Cuando uno ha obtenido la concentración momentánea, se dice que uno ha obtenido lo que se llama pureza de la mente.

La pureza de la mente puede ser entendida de dos maneras. Su mente es pura en ese momento porque no está contaminada con impurezas mentales, y también se dice que es pura porque siempre está presente la atención y la concentración y no está mezclada con distracciones. Así que pureza puede significar sin impurezas y también puede significar sin mezclas. Su flujo mental no se mezcla con distracciones y usted siempre está en el objeto. Cuando su mente puede estar sólo en la meditación y no vaga, entonces su mente se aquieta, se tranquiliza. Ése es el momento en que uno comienza a ver los objetos clara y vívidamente. Antes de ese momento, aunque uno pueda pensar que ve los objetos claramente, en realidad no es claro lo que uno ve. Pero cuando la mente se aquieta, cuando la mente se concentra, entonces esos objetos se nos manifiestan clara y vívidamente.

Sayadaw habló sobre el Recto Pensamiento y la Recta Visión. Recto Pensamiento es un estado mental que lleva la mente hacia el objeto, que pone la mente en el objeto. Esto se llama Recto Pensamiento. Recto Pensamiento no significa realmente pensar. Se llama Recto Pensamiento porque es un estado mental que lleva la mente o la conciencia al objeto o que toma o pone la mente en el objeto. Es esencial que exista el estado mental para que éste pueda llevar la mente al objeto. Una vez que la mente está en el objeto, la recta Visión, otro factor mental, entiende el objeto claramente o a los objetos correctamente. Estos dos estados mentales son importantes para el correcto entendimiento de los objetos o para ver los objetos tal como son sin ninguna distracción.

Entonces el Recto Pensamiento lleva la mente hacia el objeto y luego la Recta Visión entiende el objeto, ve el objeto tal cual es. Eso sólo ocurre cuando su atención o su concentración se hacen fuertes. Cuando la concentración se hace fuerte, su mente está libre de impurezas mentales y de distracciones, de forma que se asemeja a un vaso con agua en donde las partículas de polvo se han asentado. Cuando las partículas se asientan, el agua se hace clara y tranquila. Cuando está tranquila y sin partículas de polvo es cuando uno puede ver claramente el agua. De la misma manera, cuando tenemos lo que llamamos impurezas mentales en nuestra mente, como el deseo, la ira, etc., se dice que nuestras mentes están contaminadas y sucias. Así no podemos ver claramente los objetos.  Pero con la práctica ellos se asientan, nuestra mente se hace clara.

También mantenemos la mente en el objeto, lo que significa que la mente se ha tranquilizado. Cuando la mente se tranquiliza y está libre de impurezas mentales, entonces es como un vaso con agua. Comenzamos a ver las cosas claramente. Cuando una persona ha alcanzado esta etapa se dice que ha logrado la segunda etapa de purificación que es la pureza de la mente. Sayadaw dijo que cuando la pureza de la mente comienza a surgir, uno llega a conocer o ver claramente la materia que es observada y la mente que la observa. Ya no hay distracciones y la mente está siempre en el objeto. Entonces uno comienza a ver claramente los objetos y a ver que la mente hace anotaciones del objeto, por ejemplo, 'afuera' y 'adentro'.
Su mente está anotando “afuera”, “adentro”, “afuera”, “adentro”. Aunque expresamente uno puede estar anotando “afuera” y “adentro”, uno piensa que el “anotando”, el “afuera” y el “adentro” están mezclados.

Pero ahora uno ve estas dos cosas claramente diferenciadas: uno, el que hace anotaciones y el otro, el que es observado. Es importante que uno vea estas dos cosas clara y separadamente. Conocer diferenciadamente la materia que es observada y la mente que observa. El afuera y adentro del abdomen es materia, está compuesto de propiedades materiales, por lo tanto, eso es materia y la cosa que observa a esa materia es la mente. Entonces uno ve esa mente y materia “expandiéndose” y “contrayéndose” simultáneamente.

Hay un “afuera”, hay una 'conciencia de afuera'. Luego el “afuera” termina y entonces comienza el “adentro”. Cuando está contrayéndose hay otra mente que está conciente del “adentro”. En los momentos de adentro y afuera hay una conciencia de afuera y adentro, afuera y adentro. Uno ve estas dos cosas sucediendo en el momento. En el momento de “afuera” hay un expandiendo que es materia y una conciencia o el que observa que es mente, entonces mente y materia van en pares. Al momento siguiente hay un “adentro” y luego hay un observar el adentro.  Nuevamente hay un “afuera” y un observar el afuera, y luego un “adentro” y un observar el adentro.

En todo momento lo que uno ve son sólo estas dos cosas: mente y materia, o el sujeto y el objeto, el que observa y el que es observado. Así que uno realmente ve sólo esas dos cosas. Uno no ve una “persona” o un “ser” en esas cosas. Estamos tan acostumbrados a pensar en términos de “seres” o “personas” que es muy difícil deshacerse de esas nociones. Pero cuando uno ve por sí mismo a través de la práctica que sólo existen esas dos cosas en ese momento y no otra cosa, uno llega a comprender eso. Lo que nosotros llamamos un “ser” o “persona” es sólo la combinación de esas dos cosas: mente y materia. Aparte de la mente y la materia no hay nada que podamos llamar una “persona” o “ser”.

Es como un automóvil. Uno siempre dice que maneja un automóvil pero en realidad un automóvil no existe, solo existen sus partes. Si uno quita las partes una por una, uno pierde el automóvil aún cuando todavía existen las partes, y si uno coloca las partes en su respectivo lugar otra vez, entonces uno tiene un automóvil. En realidad lo que nosotros llamamos automóvil es inexistente. Lo que existe realmente en este símil son las partes. De la misma manera nosotros nos llamamos a nosotros mismos un “ser” o una “persona”, pero en realidad, en último análisis, no hay una “persona” o un “ser”, sólo mente y materia.

Nosotros vemos esto a través de nuestra propia experiencia, no porque hayamos leído un libro, o puesto atención a la lectura o porque sólo nos sentamos y especulamos. Nosotros vemos por nosotros mismos a través de la práctica de la meditación Vipassanā que en todos los momentos sólo existen estas dos cosas sucediendo: mente y materia.

Algunas veces lo que es observado también es mente. Algunas veces la mente está observando a la otra mente, algunas veces la mente está observando a la materia. Lo que es observado puede ser diferente en distintos momentos. Por ejemplo, uno está observando el afuera y el adentro, cuando uno observa el afuera y el adentro, uno está observando la materia. Luego su mente se sale, entonces uno ve “saliendo”, “saliendo”, ahora uno está observando la mente. Entonces, la cosa que es observada bien puede ser materia o mente, pero la cosa que anota siempre es mente. Aún cuando su mente esté observando otra parte de su mente, siempre existe una base física, de la cual la mente es dependiente. La mente sólo puede surgir dependiendo de nuestro cuerpo. Por ejemplo, viendo la mente, sólo puede haber 'viendo la mente' si tenemos ojos. Si somos ciegos, si no tenemos ojos, no podremos ver la mente.

Así la mente en los seres humanos, en los animales, en algunas formas de seres celestiales, siempre está dependiendo de una base física. Si no existe una base física, la mente no puede existir por sí misma. Cuando su mente está observando otra mente significa que está dependiendo de una base física, la cual es materia, en este caso también es mente y materia sucediendo una y otra vez. De la misma manera, cuando uno camina, uno hace anotaciones de 'levantando', 'moviendo', 'bajando'. En este caso el movimiento de 'levantando el pie' es materia y el 'anotar' es mente. Moviendo hacia adelante es materia y el que anota es mente y bajando es materia y el que anota es mente. Así uno puede ver claramente que en el momento de levantar el pie y en todos los demás, sólo existen dos cosas sucediendo: mente y materia, mente y materia, mente y materia.

Cuando uno ve mente y materia de esta manera, uno no ve nada por encima o por arriba de la mente y la materia. Se dice que uno obtuvo una Recta Visión y se dice que uno obtuvo un entendimiento de los objetos tal como son. Ésa es la Recta Visión o el Recto Entendimiento que uno obtiene a través de la práctica. Este tipo de entendimiento no puede ser obtenido sólo leyendo, escuchando una charla o especulando. Uno tiene que practicar, y es su experiencia particular, su propio entendimiento. Entonces cuando uno ve que existe mente y materia por momentos, uno es capaz de remover o abandonar la falsa noción de que uno es una “persona” o un “ser” o que uno es un “individuo”.

Cuando hablamos no podemos evitar utilizar los términos “yo”, “tú”, o una “persona”, o un “ser” porque vivimos en un mundo convencional. Por lo tanto, tenemos que utilizar términos convencionales para facilitar la comunicación y el uso común. Pero en último sentido no hay ningún hombre, o mujer, o ser, o persona, sólo mente y materia. O si lo extendemos un poco, sólo cinco agregados. Esto lo llegamos a comprender a través de la práctica de la meditación Vipassanā, por medio de la constante observación de los objetos que se nos presentan por las puertas de los sentidos. Cuando uno alcanza esta etapa, viendo sólo mente y materia claramente y viendo que sólo son mente y materia y nada más, entonces uno ha entrado en la vía de acceso de Vipassanā o ha pasado a través del umbral de Vipassanā. La práctica de Vipassanā es muy gratificante. Sólo después de algún tiempo uno llega a la comprensión de que sólo hay mente y materia. Eso significa que uno descubre algo sobre los objetos que expresamente no conocía antes.

Uno presta atención a los objetos. Mediante la constante atención y la concentración uno descubre que lo que uno pensaba que era un “ser” compacto, un “individuo” compacto es tan sólo, en realidad, una combinación de mente y materia. Si la mente es apartada de la materia y la materia es apartada de la mente no puedo funcionar como “ser”, entonces mente y materia son comparadas con dos personas: un paralítico y un ciego. El hombre ciego no puede llegar a su destino simplemente porque es ciego y el paralítico no puede llegar porque no puede ir. Pero el paralítico se sube en la espalda del ciego y luego le da direcciones como: da vuelta a la derecha, da vuelta a la izquierda, sigue derecho; entonces ambos alcanzan su destino.

De la misma manera, por sí solas la mente y materia son inactivas. La mente no puede ir, la mente no puede caminar, la mente no puede hablar porque no tiene cuerpo. El cuerpo por sí solo, sin la mente, no puede hacer nada, es como un tronco de madera. Pero cuando mente y materia se unen, mente y cuerpo se unen, entonces son llamados “persona” y pueden funcionar. Uno llega a entender y a realizar esto a través de la propia experiencia, no de otra persona, no por que nuestros maestros nos lo enseñaron. El conocimiento Vipassanā es un conocimiento verdadero, es interno, y sólo el conocimiento Vipassanā que llega así es llamado un verdadero entendimiento o una verdadera sabiduría.

Esta verdadera sabiduría se puede obtener a través de la práctica de la meditación Vipassanā o por medio de la observación, observación de los objetos como se nos presentan. Es importante que uno preste atención al objeto en el momento presente para ver el objeto claramente. Cuando vemos el objeto claramente, sabemos lo que es. Entonces uno hace anotaciones “afuera”, “adentro”; “afuera”, “adentro” y junto con el afuera y adentro hay un “observando” y uno puede conocer el “observando” también. Nuestra mente observadora observa los objetos. Observar los objetos significa que nuestra mente va hacia los objetos o se inclina hacia los objetos. Es por eso que es llamada “mente”. Mente o la palabra pali “nāma” significa que se inclina hacia otra cosa. Cuando uno lleva un objeto a la mente, la mente va hacia los objetos o se inclina hacia los objetos. Es por eso que se le llama “mente”.

Así uno observa el afuera y adentro, y estos afuera y adentro no tienen ningún poder cognitivo, no saben nada, ellos sólo son materia. Esto también se llega a ver en la observación, es decir, uno ve lo que son. Después de ver lo que son uno verá también lo que sucederá en una etapa posterior, uno verá que vienen y van y que no duran. A través de esta práctica uno puede descubrir muchas cosas sobre uno mismo y muchas cosas acerca de la mente y la materia y muchas cosas acerca de los objetos que se nos presentan.

Ese descubrimiento es importante porque sin ese descubrimiento de lo que es la mente y lo que es la materia y de cómo están relacionadas, no podemos alcanzar nuestro destino, no podemos alcanzar la Iluminación. Es por eso que debemos practicar la meditación Vipassanā, tenemos que pasar por las etapas de Vipassanā una por una, no se pueden saltar esas etapas aunque algunas personas son capaces de pasarlas muy rápido. Pero aún cuando vayan muy rápido tienen que pasar por todas estas etapas.
Así que esto es lo que llamamos conociendo al conocedor y lo conocido. Cuando uno conoce al conocedor y lo conocido, creo que hay tres cosas:


              Lo conocido
              El conocedor y
              El conocedor del conocedor.

Uno sabe que existe una cosa material y la conciencia de la cosa material, ése es el conocedor. Luego uno conoce el conocedor y la conciencia del objeto material. Entonces uno puede ver tres cosas sucediendo en ese momento: lo que es conocido, lo que conoce y luego el conocedor de lo que conoce. Uno realiza todos estos descubrimientos a través de la práctica de la meditación Vipassanā. Sin la meditación Vipassanā uno no puede esperar ver estas realidades de la mente y la materia.

Si no podemos ver las realidades de la mente y la materia no podemos esperar progresar a lo largo de este sendero. Si no podemos progresar no podemos obtener el verdadero entendimiento de las Cuatro Nobles Verdades; o en otras palabras, no podemos alcanzar la Iluminación. Por lo tanto, el propósito de Vipassanā o el objetivo final de Vipassanā es obtener la Iluminación o lograr la purificación total de la mente. Pero la función de Vipassanā es, como dije anteriormente, ver la verdadera naturaleza de las cosas, entenderlas plenamente. Entenderlas plenamente significa conocer lo que son, saber que son impermanentes y así sucesivamente, también ser capaces de abandonar cualquier noción errónea con respecto a los objetos.

Una vez que entendamos plenamente estas cosas, la misma práctica conducirá hacia la consecución del objetivo. Esto es, ver la mente y materia es sólo el principio de Vipassanā.  Así que cuando uno ve la mente y materia claramente se dice que uno posee o ha logrado la pureza de Visión, o se dice que uno posee un claro entendimiento de las realidades de…



Autor: Venerable U Silananda. Traducción al español por Enid Pacheco. Edición por Alina Morales Troncoso. Traducción con permiso del Venerable U Silananda. Este material puede ser reproducido para uso personal, puede ser distribuido sólo en forma gratuita. ©BTMAR 2009. BTMAR es Buddhismo Theravada México A.R. (Asociación Religiosa). Última revisión lunes 26 de octubre de 2009.

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